Historia de la estadística
Los orígenes de la estadística se pueden ver en varias culturas al ver
que realizaban registros de personas, animales, propiedades, censos entre
muchas otras.
Hacia el año 3000 a.C. los babilónicos usaban ya pequeños envases modelados
de arcilla para recopilar datos.
En China existían registros numéricos similares con anterioridad al año
2000 a.C.
Los Egipcios analizaban los datos de la población y la renta del país en
el siglo XI a.C.
Los libros bíblicos de Números y Crónicas incluyen en algunas partes
trabajos de estadística. El primero contiene dos censos de la población de
Israel y el segundo describe el bienestar material de las diversas tribus
judías.
Los antiguos griegos realizaban censos cuya información se utilizaba
hacia el 594 a.C. para cobrar impuestos.
En 1662 John Graunt publicó un tratado con las observaciones políticas y
naturales donde se ponen las cifras brutas de nacimientos y defunciones de
Londres en el periodo de 1604 a 1661 así como los desencadenantes sociales,
políticos y económicas de las muertes de estos.
El astrónomo Edmund Halley (1656 – 1742) presenta la primera tabla de
mortalidad que se puede considerar como base de los estudios contemporáneos en
este trabajo se trata de establecer el precio de las anualidades a satisfacer a
las compañías de seguros.
En 1749 el término alemán Statistik,
introducido originalmente por Gottfried Achenwall se refería al análisis de
datos del Estado. También se llamó aritmética
política de acuerdo con la traducción literal del inglés.
No fue hasta el siglo XIX cuando el término estadística adquirió el
significado de recolectas y clasificar datos. Este concepto fue introducido por
el militar británico Sir John Sinclair (1754 – 1835).
Pierre-Simon Laplace (1774) hace el primer intento de deducir una regla
para la combinación de observaciones desde los principio de la teoría de
probabilidades. Laplace representó la Ley de probabilidades de errores mediante
una curva y dedujo una fórmula para la media de tres observaciones.
Adolphe Quetelet (1796 – 1874), fue otro importante fundador de la
estadística y quien introdujo la noción del “hombre promedio” como un medio de
entender los fenómenos sociales complejos tales como tasas de criminalidad,
tasas de matrimonio o tasas de suicidios.
En el Siglo XIX la estadística entra a una nueva etapa con la aparición
del método para estudiar los fenómenos de las ciencias naturales y sociales por
eso a Pearson y Galton se deben considerar los padres de la estadística moderna
pues a ellos se debe el paso de la estadística deductiva a la inductiva.
R. A. Fisher publica la obra Métodos Estadísticos para investigaciones
en donde aparece la estadística tal y como la conocemos ahora en donde
empezaron los fundamentos de la estadística actual y muchos de sus métodos de
inferencia.
A mediados del Siglo XX empezó a popularizarse gracias a la aparición del
computador y por ende comienza como tal
la Estadística Moderna la cual comienza a usar técnicas de computación aplicadas
a grandes masas de datos.
Durante el Siglo XX, la creación de instrumentos precisos para asuntos
de salud pública (epidemiología, bioestadística, etc.) y propósitos económicos y
sociales (tasa de desempeño, econometría, etc.) necesitó de avances
sustanciales en las prácticas estadísticas.
Las aplicaciones en este periodo de la estadística a la economía
conducen a una disciplina con contenido propio: la Econometría. La
investigación estadística en problemas militares durante la segunda guerra
mundial y los nuevos métodos de programación matemática dan lugar a la Investigación
Operativa.
El uso de cualquier método estadístico es válido solo cuando el sistema
o población bajo consideración satisface los supuestos matemáticos del método.
El mal uso de la estadística puede producir serios errores en la descripción e
interpretación, afectando las políticas sociales, la práctica médica y la
calidad de estructuras tales como puentes y plantas de reacción nuclear.